sábado, 9 de marzo de 2013

Solamente TÚ.

Tu vida, tus pensamientos, tus creencias, tus amigos y tus enemigos, tus gustos, tu tiempo, tu conciencia, tus sueños, tu valor, tus ganas...
Tú eres tú y no tienes que avergonzarte de ello. Tú eres como eres y los que te quieren te van a saber apreciar así, con tus defectos y tus virtudes, tus pequeñas manías, tus gustos raros. No te comas la cabeza pensando en lo que piensan los demás de ti. Piensa en lo que piensas tú de ti mismo, al fin y al cabo eres tú el que se va a tener que aguantar durante toda su vida. El tiempo pasa, los amigos se van y al final solo quedas tú. 
Así que preocúpate por ti de vez en cuando, no es egoísta, solo piensa de vez en cuando en cuánto tiempo te dedicas y en si vale la pena escudarse en estar pendiente de los demás para no verte a ti tal y como eres. Porque cuando te puedas dar cuenta, habrás cambiado. Y ya no habrá vuelta atrás. Y te costará reconocerte no solo en el espejo, también como persona, te arrepentirás de no haber estado atento de tus cambios y de no haberlos sabido parar a tiempo.
Puede que eso sea madurar... O puede que no, pero lo que está claro que es, es que te has perdido como persona, que ya no tienes claro quién eres y qué ha pasado con esa persona que tanto te gustaba y que ahora no estás muy seguro de si eres tú. 
En serio, dedicarte unos minutos al día no hace daño, quizás estés a tiempo de darte cuenta, de saber en qué te estás convirtiendo y en si te gusta ser esa persona, porque cuanto más tardes en darte cuenta, más tarde va a ser. Y entonces no habrá vuelta atrás. Te habrás perdido y no sabrás volver.