sábado, 1 de febrero de 2014

En fin.

¿Sabéis esas temporadas en las que no puedes ni mirarte en el espejo del asco que te tienes? Estás tan cansado de todo, tan hasta las narices de verte mal, de no quererte, de compararte constantemente con otras personas, de buscarte defectos y no ver nada bueno, de... En fin, de no estar a gusto contigo mismo.
Te miras en el espejo y no te gustas en absoluto, piensas sobre lo que pensará la gente de ti, sobre lo que piensas tú de ti, sobre lo que deberías cambiar. Y entonces haces cosas como cortarte el pelo, teñírtelo o cambiar por completo tu forma de vestir para ver si así puedes verte un poco mejor, si ese cambio te puede ayudar a quererte. Nada. No sirve de nada. Entonces te vienes abajo y todos los problemas se te vienen encima y tú tienes que sacar fuerzas de quién sabe donde para poder soportar esta mierda de situación sin volverte loca. Porque cuando un aspecto de tu vida va mal, lo demás solamente puede empeorarlo más.
Yo por ejemplo estoy desmotivada. Muy desmotivada. Cada mañana cuando suena el despertador a las 7:30 exactamente, me quedo un rato tumbada en la cama, no por sueño, que va. Me quedo tumbada y empiezo a buscar esas razones que me van a ayudar a soportar lo que probablemente sea otro día de mierda dentro de otra semana de mierda, y no los encuentro. Lo único que quiero es quedarme en mi cama todo el día tumbada y escuchando la más deprimente de las canciones, y que cuando ésta acabe dormirme y no despertarme nunca. He perdido toda la ilusión por levantarme de la cama, por estudiar, por ver a la gente. Ahora lo único que quiero es estar sola, vivir en mi mundo y que le jodan a todo lo demás. Porque estoy harta de vivir rodeada de falsos, de gente egoísta a la que se la suda lo demás, de ególatras, de gente que lo único que sabe hacer es hacer sentir mal a la gente para poder sentirse ellos bien. Vivo rodeada de gente que me da demasiado asco pero que está muy encantada de haberse conocido. Aunque bueno, también vivo rodeada de gente que merece la pena de verdad. Que ha pasado por malos tragos y ha sido capaces de seguir adelante y, que siendo personas increíbles de  verdad no se valoran una mierda, porque la gente anteriormente citada se merece una puta patada en la boca.
Mirad, yo solo espero que esto se pase, que la gente abra los ojos y vea el asco de sociedad en la que nos estamos convirtiendo, porque si ésto sigue así no quiero ni pensar en cómo vamos a estar dentro de unos años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario